sábado, 19 de abril de 2014


ANÁLISIS


En nuestra cotidianidad muchas de las cosas que vemos, leemos, copiamos y hasta descargamos no son de nuestra autoría ya sea de un libro o de la Internet; pertenecen a otras personas que quizás nosotros no conocemos, pero aun así tomamos documentos, fotos etc...; para distintos motivos, sin tener en cuenta los derechos que adquiere el autor de dicho material al momento de crearlo.


Se han creado diferentes alternativas y/o normas para controlar el plagio de documentos que generalmente se dan en la Internet; una de estas alternativas es Copyright   “C”  que se creó fundamentalmente para proteger TODOS LOS DERECHOS DEL AUTOR que por lo general son presentados de la siguiente manera  (TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS). Para hacerlo más claro con Copyright   “C”   tienes que pedir permiso para cualquier modificación o utilización de datos y archivos que no sean de tu propiedad. Por ser Copyright  tan confuso y difícil a la hora de adquirir un permiso de un autor, se creó una nueva alternativa llamada Creative Commonscc” en la que los usuarios del internet y otras fuentes de información  podrían modificar (pero no plagiar) la información de documentos o archivos que no fueran de nuestra propiedad, bajo unas pocas restricciones y/o condiciones.


Pero lo realmente importante de estas dos normas no es lo que nos prohíben, ni lo que nos autorizan, es lo que quieren incentivar  en nosotros, una cultura de análisis y de investigación para que creemos nuestros propios documentos, ensayos, videos, fotos etc..; con la gran ventaja; de podernos basar en la información de otros trabajos de personas que no conocemos y así podamos poner nuestro granito de arena.